He llorado de felicidad, y también de tristeza. He hecho locuras y he permanecido serena. Me he derretido al escuchar una canción y me he deshecho al añorar momentos pasados. He gritado, cantado y saltado bajo la lluvia. He experimentado la sensación de plenitud y también la de vacío inefable. He vivido de felicidad y he hecho juramentos eternos. He esperado una llegada inexistente y he fracasado en el intento. He pensado que moriría de añoranza y nostalgia, y no lo he hecho. He recorrido laberintos sin sentido en busca de soluciones sin las que creí morir, y no he muerto. He pensado que moriría de tanto echar de menos y aquí sigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario