Para mal o para bien en un momento puedes acabar con todo lo que tanto tiempo has construido. Necesitas miles de ilusiones para seguir hacia el mismo camino, pero solo una desilusión o un momento tenso, para replantearte todo, para saber si quieres seguir con esto, o solo, será una desilusión.
Y lo pero es que nunca aceptamos esa parte , la parte en la que la desilusión llama a la puerta. Cuando este momento llega, tienes dos opciones, sí, dos opciones :
La rápida, fácil y de cobardes, y es acabar con esto dejarlo todo y construir desde cero otro camino, con otras personas, en otro momento ...
Y lo pero es que nunca aceptamos esa parte , la parte en la que la desilusión llama a la puerta. Cuando este momento llega, tienes dos opciones, sí, dos opciones :
La rápida, fácil y de cobardes, y es acabar con esto dejarlo todo y construir desde cero otro camino, con otras personas, en otro momento ...
O La difícil, la imposible, la de los valientes , que es recordar los momentos buenos, olvidar este momento, y seguir el camino, quitando con los sentidos el resentimiento .
Pero pocos elegimos la segunda, aunque después de todo, por no haber luchado por ella, la echemos de menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario