viernes, 4 de marzo de 2011

Lucha.


He llegado a la conclusión de que la vida es un constante tráfico de sonrisas. Que de vez en cuando hay que aferrarse a algo o a alguien y dejarse llevar. Olvidarse de todo lo que pasa a nuestro alrededor y centrarse en eso, en una sola persona. Una simple sonrisa es suficiente para alegrarte el día, sea de quien sea, incluso si es de esa persona a la que menos importancia le das mayor efecto tiene. Solamente ver ese gesto de felicidad, ese gesto de comprensión por una persona a la que apenas conoces o menos aprecio tienes puede llegar a alegrarte el día.
Lo realmente fastidiado, es si esa persona se convierte en algo parecido al eje de tu ilusión. Y más aún es cuando aparece alguien de por medio dispuesto a estropearte la poca ilusión que te queda. Que la vida es caerse y levantarse. Y volver a caerse, y volver a levantarse,por mucho que cueste, heridas que tengas o fuerzas que intenten impedirlo, SIEMPRE hay que levantarse. ¿Qué más da que no te regale su primera sonrisa de la mañana? Podrá regalarle a todas su sonrisa, pero sólo a una el corazón. Y eso es lo más importante, luchar por lo que realmente deseas y no dejarlo escapar por simples oposiciones y cosas que te hagan pensar lo contrario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario